Aunque la empresa fue fundada oficialmente en 1924, ya en el
siglo anterior, en 1886, Ramón Bilbao Murga comercializaba los vinos Ramón
Bilbao y Viña Turzaballa en la bodega ubicada en la calle de Las Cuevas, en el
corazón de Haro. Gran amante y conocedor del mundo vitícola, se convirtió en
uno de los pioneros criadores de vino y supo transmitir a sus generaciones
posteriores el amor por este arte.
En 1972 la Bodega deja de ser una empresa familiar y pasa a
ser propiedad de Los Lecanda. Comienza entonces una expansión de la marca con
la construcción de nuevas instalaciones en la carretera de Santo Domingo, Haro,
que continúan siendo la ubicación actual. La Bodega se concentra en la
elaboración de vinos de crianza, en un momento de expansión en la zona de La
Rioja donde aparecen multitud de nuevas bodegas a raíz de la apertura económica
y empresarial que vive España en esa época.